jueves, noviembre 24, 2011

Sí, soy profesora, sí, de niños pequeños... ya puedes cerrar la boca ;)

(no señores, mi atractivo y el de Garfield difieren mucho; no me veo así, pero es una imagen muy divertida, a que no? ;) )

Hoy me di cuenta que hace mucho, pero mucho tiempo, no hablo de cosas cotidianas (o técnicas tampoco para el caso) de mi carrera con personas que son ajenas a ella, con la sola excepción del novio, pues él siempre se interesa por lo que yo hago, y debo reconocer que es el primer economista que conozco que me hace entender lo que hace sin aburrirme en el proceso, pero bueno.

Me he metido a estudiar alemán (no, no estoy loca, es para un proyecto personal, y sí, ya me di cuenta que si jamás en tu vida has escuchado ni media palabra en alemán se te va a hacer RECONTRA difícil y frustrante en muchas ocasiones pero ahí ando) y en mi pequeña clase hay cuatro chicas casadas(3) o comprometidas(1) con alemanes (y uno suizo de la parte alemana) todas de profesiones muy variadas.  Y hoy en algún momento determinado nos pusimos a conversar sobre las carreras de cada quien.  Cuando les conté que soy profesora, que trabajo con niños pequeños y con bebés, me di cuenta que en verdad salvo la única excepción, hace mucho tiempo que no hablo cosas específicas de la carrera con alguien que no entienda (por ser de la profesión o ser psicólogas infantiles) o con alguien que no está bien interesado en saber cosas (usualmente mamás primerizas de bebés o niños pequeños)... y mientras entre muchas interrupciones trataba de explicar lo que hago, me pasó esa frase por la cabeza.

Sí, soy profesora, sí, de niños pequeños... ya puedes bajar las cejas y cerrar la boca y disimular tu espanto al imaginarte en mis zapatos...

Y yo me pregunto, ¿¿tan feo lo ven??  Yo, yo Miss Gata, YOOO intenté la ingeniería antes de elegir educación... jamás me hallé. Consideré y descarté el derecho y la psicología porque pienso que me involucro mucho con mis niños y me afectan las cosas que les pasan.  Las carreras que tengan que ver con números, cuentas, ni siquiera entraron en consideración porque para mí no son. Lo mismo la arquitectura (detesto la física) y el diseño porque soy una papa para dibujar y me frustro (lo admito soy demasiado perfeccionista hasta en las poquísimas veces que he logrado dibujar algo medianamente decente).  Y me gusta lo que hago, me gusta aprender de las personas, grandes o pequeñas, conocerlas, ayudarlas a entender cosas, ayudarles a desarrollar cosas o habilidades que antes no podían o no tenían.
Ahora, definitivamente para trabajar con gente tienes que tener paciencia y para trabajar con niños te tiene que gustar, eso ni se discute.  Pero yo me pregunto cuando veo las expresiones y peor, cuando me corté luego de tanta interrupción y opté por dejar de hablar y prender mi mp3 y aislarme un rato... ¿¿tan feo lo ven??  ¿Tan terrorífico que tienen que poner esas caras de miedo al pensarse trabajando con niños y decir "no, no me cuentes, no me cuentes, no quiero saber".?  Yo entiendo que en buena parte de eso estaban jugando pero vamos, cuando te lo dicen tres personas con las que estás conversando y las tres poniendo cara de angustia y básicamente no te escuchan, como que me empiezo a dar cuenta de que hace mucho tiempo que no hablo de lo que es mi carrera con gente ajena o no interesada (por maternidad o paternidad reciente) en ella... no me había dado cuenta o me había olvidado de lo que es hablar contra un muro.

Yo como trabajo particularmente, trabajo mayormente sola por ahora, pero como me estoy haciendo una especialización, cada semana es sumergirme nuevamente en casos y cosas y las conversaciones giran en torno a lo que nos es natural para muchas (aunque en mi grupo de especialización hayan algunas que no son profesoras en realidad son minoría) en mi curso, la carrera, el día a día, los casos específicos, las cosas graciosas, los sustos que pasamos a veces, las dinámicas familiares, etc.

Supongo que al estar mayormente rodeada de gente que maneja los mismos temas y experiencias similares, se me había olvidado la conversa "polite y no polite" de aquellas personas que realmente no tienen interés en saber los detalles de lo que haces, y está bien! O sea, yo no quiero saber los detalles del día a día de un contador por más que por ahí tenga un par de amigos que lo son a los que aprecio, no sé, creo que salvo que fuera alguien a quien quiero mucho, hablar por mucho tiempo de cosas específicas me aburriría sobremanera... pero supongo que no esperaba una reacción tan grave como "no, no me cuentes, no quiero saber!!!" acompañada de una cara digna de la mejor película de terror... ¿tan feo lo ven?

No, no me voy a poner a explicarte lo que soy y por qué lo soy, porque sería batir el récord de mis posts kilométricos, pero te diré que No, no es feo, de hecho aprendes muchas cosas (aunque no todas te gusten y no todas sean positivas porque también trabajas con todo tipo de personas) y yo lo disfruto enormemente.  No, no te voy a explicar al detalle pero te voy a dejar con una imagen de Snucelo que encontré gracias a google images, que resume bastante bien lo que es ser profesora de pequeños y te dejo enlazada una de sus galerías por si quieres conocer su colección de cosas hermosas que tienen y que a ti profesora, o mamá entusiasta con algo de tiempo libre y ganas de hacer algo distinto, te pueden gustar.

Te dejo y me despido, con mi imagen preferida desde la primera vez que la vi, una de las que mejor resume lo que hacemos ;)


1 comentario:

lovely__lonely dijo...

Hola! es tan cierto lo que dices, nuestras cosas y temas de conversación al vincularnos con niños se vuelven como si narraras la peor de las historias de terror para algunas personas.

Me encanta la imagen, asi como los niños con los que tambien trabajo, definitivamente la paciencia , las ganas y la motivacion son esenciales, amo a los peques..a los papas..mmm aveces no tanto jeje. y apoyo lo que dices No , No es horrible ser lo que somos. Un abrazo =)